Construida en la década de 1930 por dos familias españolas visionarias (que abrieron el Bar do Gomes), esta propiedad encarna las tradiciones arquitectónicas de su tierra natal. La creación de las familias ofrece una experiencia rústica y acogedora que combina a la perfección la vida interior y exterior.
Cruza las puertas y déjate transportar a un mundo de rica historia, evidente en las hermosas maderas duras, las tejas de arcilla cocidas al sol y las clásicas paredes blancas. Abarcando tres niveles, el espacio ofrece un viaje cautivador a través del tiempo y la cultura.